Cuando los transtornos del sueño van unidos a la ansiedad

Hoy día debido a la gran cantidad de actividades que realizamos las personas: escuela, familia, trabajo, y demás cotidianas rutinas, en ocasiones nos vemos superados por la tensión y estrés que provoca el mal manejo de las emociones. Todo depende de cada caso, pero se suele recomendar deprax para mejorar el estado general.

El hecho de respetar un horario de escaso se vuelve necesario y casi obligatorio para esta sociedad tan cambiante y acelerada. Los especialistas sugieren un mínimo de 8 horas para garantizar un reparo integral y completo de nuestro cuerpo.

Se ha demostrado que las alteraciones del sueño tienen su origen en la ansiedad y sus trastornos derivados de ella.

  • Trastorno de Pánico con o sin Agorafobia
  • Agorafobia
  • Fobia Específica
  • Ansiedad o Fobia Social
  • Trastorno Obsesivo-compulsivo
  • Trastorno por Estrés Postraumático
  • Trastorno por Estrés Agudo
  • Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG)
  • Trastornos de Ansiedad Secundarios:

 

a) Ansiedad debida a sustancias:

  • Ingesta excesiva de cafeína
  • Drogas de Adicción: cocaína, éxtasis, anfetaminas, marihuana, LSD
  • Abstinencia al alcohol o a benzodiacepinas (ansiolíticos)
  • Medicamentos: pseudoefedrina, fenilefrina, etilefrina, fenilpropanolamina, norepinefrina, salbutamol

 

b) Ansiedad debida a condición o enfermedad médica:

  • Hipertiroidismo (hiperfunción tiroidea)
  • Hiperfunción suprarrenal
  • Hipoglucemia
  • Feocromocitoma
  • Prolapso de la válvula mitral

 

De igual manera algunas de las características de los parámetros del sueño en caso de ansiedad son:

  • Aumento de la latencia de sueño. (De una hora aprox.)
  • Predominio del sueño superficial (fases I y II)
  • Disminución del porcentaje de sueño REM
  • Aumento de la latencia de sueño REM (pero algunos normal)
  • Despertares frecuentes. (Sueño fragmentado)
  • Disminución del tiempo total de sueño.
  • Disminución de la eficiencia de sueño.

Es importante acudir con un especialista en cualquiera de los dos casos: ya sea que se tenga algún padecimiento ansioso o algún trastorno o alteración del sueño. Menester es saber qué se debe hacer y cómo hacerlo ya que la salud es lo más importantes que tenemos. Además el sueño aparece como una recompensa al final del día que merecemos tomarla con la mejor calidad y regocijo, no como un padecimiento o tortura.

Devastador es no poder conciliar el sueño para descansar o que nuestro descanso se vea alterado por causas específicamente emocionales y psicológicas, y por supuesto susceptibles de cura y tratamiento. Desde una simple pesadilla que obliga a despertarse, alguna apnea de sueño, hasta casos de sonambulismo extremos nos muestra y demuestran la necesidad de tener garantizado un sueño y descanso reparador y por supuesto tomar cartas en el asunto en caso de padecer algún trastorno ansioso.

Recordemos que la salud emocional también es parte de nuestra salud, y por ende el buen sueño es consecuencia directa de un buen descanso, consecuencia de un excelente y sano control de nuestras emociones.

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